La esterilización es una técnica de saneamiento preventivo para conseguir la asepsia, o sea, la
destrucción de todos los microorganismos y sus formas de resistencia que puedan existir en la
superficie o en el espesor de un objeto cualquiera. Obtiene como resultado la ausencia de todo
germen vivo consiguiendo material estéril.
Es un requisito previo imprescindible para asegurar
que la utilización del instrumental quirúrgico o el empleado en cualquier procedimiento que
suponga un contacto con sangre o tejidos humanos es seguro. Con ello se evita la transmisión
de infecciones que pueden ser muy graves, como la hepatitis B o el SIDA. |

| La esterilización se puede conseguir por diversos procedimientos, físicos o químicos, Uno
de los más utilizados es el Autoclave o estufa de vapor, que emplea vapor de agua saturado
calentado en recipiente cerrado para producir una elevación de temperatura y presión.
Es imprescindible confirmar que la esterilización se ha realizado de una manera correcta y
efectiva. Para ello se deben realizar controles del procedimiento. |
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La información obtenida es de gran utilidad para asegurar la seguridad de sus pacientes y
de cara a las autoridades sanitarias, confirmar el cumplimiento de los requisitos sanitarios
obligatorios. |